Las aspas del viejo molino: cuando el viento nunca dejó de soplar
Las aspas del viejo molino Había un molino en las afueras del pueblo que nadie recordaba haber visto funcionando. Sus enormes aspas de madera seguían recortándose contra el cielo, pero llevaban tantos años inmóviles que las golondrinas habían construido nidos entre sus brazos y las enredaderas habían trepado por las piedras hasta abrazarlo por completo. Los niños pasaban corriendo frente a él sin mirarlo. Los adultos apenas lo señalaban de vez en cuando. —Hace décadas que no gira —decían con indiferencia. Cuando Esteban volvió al pueblo después de muchos años, el molino fue el primer lugar que quiso visitar. De niño, su abuelo lo llevaba allí cada domingo. Se sentaban sobre una piedra lisa mientras el anciano le contaba que el molino no solo molía trigo. —También muele la desesperanza —le decía sonriendo. Esteban nunca había entendido aquella frase. Ahora, con el cabello comenzando a encanecer y el corazón cargado de derrotas, c...

