Separar: la decisión que transforma una vida
Separar A veces, el comienzo de algo nuevo no consiste en agregar, sino en aprender a distinguir. Cuando heredó el viejo taller, todos coincidieron en lo mismo: —No sirve para nada. Lo mejor sería tirar todo. Las ventanas estaban cubiertas de polvo. El techo dejaba pasar la lluvia. Había herramientas oxidadas, maderas partidas, frascos vacíos y montañas de objetos que nadie recordaba para qué habían servido. Sin embargo, él no llevó un camión para vaciar el lugar. Llevó una escoba. Durante la primera semana no construyó nada. Solo observó. Después comenzó una tarea que parecía absurda. Hizo cuatro montones. En uno colocó todo lo que aún tenía vida. En otro, aquello que podía repararse. En un tercero dejó lo que serviría como materia prima. Y en el último reunió aquello que ya había cumplido su propósito. ...






